
Antes de ser mamá vivía completamente ajena de la desconexión tan brutal del sistema y la protección a la vida.
¿De verdad hemos normalizado que una madre tenga que separarse de su bebé con apenas 16 o 20 semanas?
Que una mujer con el cuerpo todavía sangrante, la mente sumergida en la fusión mamífera, y el alma entreabierta por parir y traer vida al mundo tenga que abandonar a su bebé y vestirse de productividad no es natural ni evolutivo.
Y que ese peque, que apenas abre los ojos y no siente ni huele nada que le aporte más calma y seguridad que el pecho de su mamá, tenga que ser literalmente arrancado de su pecho para, en el mejor de los casos, quedarse con los abuelos, es retroceso disfrazado de progreso.
Y por eso no entiendo que estas personas que dictan y firman las layes consideren que la solución a esta locura sea ofrecer guarderías gratis.
¿Alguna de estas personas se ha enterado de qué va esto de VIVIR?
Separar a una criatura de su madre cuando todavía no sostiene la cabeza, no gatea, no ha completado su exterogestación, no entiende el mundo más que a través del pecho, del olor, del calor de su madre… no es evolución.
Es total y absoluta DESCONEXIÓN.
Y ni de coña (lo voy a decir así de fuerte aunque no estés acostumbrada a leerme con estas palabras)…NI-DE-CO-ÑA es libertad.
NO.
No es libertad.
Volver al trabajo llorando NO es libertad.
Dejar a tu bebé berreando en brazos ajenos mientras tú tienes que hacer como si nada NO es libertad.
Tener que dejar la lactancia o tomar pastillas para cortar la leche porque…1h al día…¿de verdad? NO, no es libertad.
La libertad será real cuando tengamos derecho a elegir.
Cuando no sea un privilegio poder quedarte en casa si lo necesitas.
Cuando criar no sea un lujo reservado a quienes pueden permitírselo.
La fusión entre madre y bebé no es un capricho hormonal. Es un diseño ancestral.
Nueve meses dentro.
Nueve meses fuera.
Y un tiempito más donde el cuerpo materno sigue siendo alimento, refugio y universo.
Lo demuestra la ciencia, lo dice la OMS, lo muestran los mamíferos cada día y lo grita nuestro instinto a voces.
La lactancia materna se recomienda al menos dos años. Entonces…¿cómo puede ser compatible con una sociedad que arranca a los bebés del pecho antes de que aprendan siquiera a sentarse?
Esto no es igualdad. Que no la disfracen de eso.
Eso sí que no.
Estas leyes son un atropello a la biología y una falta absoluta de empatía con las mujeres, los bebés y las familias. Cualquier mujer que haya parido y sienta el instinto profundo que se apodera de todo su ser impregnando su pecho de amor y cuidado, lo sabe.
Sabe lo que es la maternidad real.
Porque no, no todos los bebés “se adaptan”.
Y no, no todas las madres “lo superan”.
Muchas vuelven al trabajo sintiendo que están traicionando a su cría.
Nos ofrecen escuelas infantiles gratis como si lo que necesitáramos fuera deshacernos del bebé lo antes posible. Señoras y señores, lo que necesitamos es que se proteja la maternidad y la vida con bajas más largas, flexibilidad real y respeto por el vínculo.
Porque ese bebé es un ser humano que acaba de llegar al mundo, una vida que no entiende de papeleos, de objetivos ni de horarios. Una vida que se alimenta de puro amor, calor y vínculo.
Vínculo.
Vínculo.
Vínculo…lo repetiré las veces que haga falta.
Porque solo una sociedad enferma y totalmente desconectada piensa que la solución es soltar a una criatura con 16 semanas en una escuela infantil.
¡16 semanas de vida! (Ok, ahora son 20…poco a poco…)
¿Cómo puede este mundo desconectar tanto a las personas de lo más inherente a ellas que es, precisamente, la vida?
Para la mujer, el postparto es una etapa sagrada y brutal.
Una metamorfosis.
Un tiempo de sensibilidad extrema y reconexión profunda.
Y para el bebé….en fin… ¿de verdad hay que explicar lo que significa para un ser llegar al mundo?
Merece ser respetado, honrado y protegido.
Y si una madre siente que no puede separarse de su bebé es que está viva, está despierta, está amando con toda su fuerza y está CONECTADA.
Yo he tenido la fortuna de ser de las que ha podido elegir quedarse en casa con su bebé, proteger el vínculo, la crianza con apego y una lactancia larga pero me duele profundamente que haya mamás que desean hacer lo mismo y no puedan.
Tengo muchas mujeres cercanas llenas de llanto, ellas y sus bebés, por tener que separarse a la fuerza.
Y no debería de ser así.
Por eso escribo este post.
Por las que tuvieron que volver al trabajo llorando (mi madre fue una de ellas).
Por los bebés que lloraban sin entender por qué mamá no estaba (yo fui uno de ellos).
Por una sociedad enferma que sigue creyendo que cuidar no es producir.
Ojalá llegue el día en que criar no sea una carga ni un privilegio.
Sino un derecho.
Un acto de amor sostenido por una sociedad que recuerde lo que es estar vivos.
Y mientras ese día llega…te dejo algunas ideas por si las necesitas y te llegan a tiempo, para que no tengas que esperar a que te sostengan. Para que puedas tejer, junto a tu entorno, pareja y familia, una red económica que nutra y proteja vuestro tiempo sagrado.
Ahí van:
- Ahorra un colchoncito, si puedes, para pedirte una excedencia cuando llegue el momento de la separación si es lo que necesitas.
- Busca opciones para trabajar desde casa si tienes apoyo o podéis organizaros los tiempos. Te ofrezco la opción que yo elegí. Si quieres saber más, te cuento aquí cómo emprender conmigo en coherencia y libertad.
- Habla con tu familia, con tu pareja…quizás entre todos podéis buscar soluciones financieras para apoyar la crianza protegiendo la díada mamá-bebé.
- Vended, alquilad e informaos sobre cómo conseguir algunos ingresos extra. Haced una lluvia de ideas y quizá se os ocurran algunas soluciones «fuera de la caja».
- Y si nada de esto te encaja ahora mismo, intenta, en la medida de lo posible, cuadrar baja, lactancia, días de vacaciones, paro…todo lo que necesites y tengas a tu mano para poder tener solvencia el máximo tiempo posible y proteger así vuestro amor, cuidado y libertad.
Cada familia es un mundo y nadie mejor que tú sabe lo que necesitaréis, pero quiero darte todas las soluciones que estén en mi mano, incluida la que yo escogí, para que puedas tejer tu vida en coherencia y libertad tomes el camino que tomes.
Y recuerda que si por alguna razón te sientes incomprendida porque algunas personas no entienden que no quieras separarte de tu bebé…quiero darte un abrazo virtual enorme desde aquí y decirte que lo que sientes es lo NATURAL, lo SALVAJE, lo AMOROSO y lo REAL.
Porque como siempre digo…
Por mucho que nos empeñemos en llenar nuestra vida de cemento y cables, somos alma y pura naturaleza.
Querida mujer. Querida sabia. Querida mamífera. Querida guardiana…
ENHORABUENA.
Lo que estás es CONECTADA. Conectada a la vida.
Y quien te diga lo contrario no ha sentido el universo entero en su vientre.
Tú sí.
